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La visible invisibilidad de la Primera Dama de la Nación

Aunque muy disminuida, las primeras damas de la Nación también tienen su cuota de poder. Una Secretaría de Obras Sociales manejada por ellas ha sido por años la ventana que las visibiliza. De lo contrario, la única manera de saber de su existencia son los momentos en que acompañan a los mandatarios durante actos protocolarios o visitas que estos hacen a sitios, en los cuales inauguran obras.

Hilda Patricia Marroquín de Morales es la esposa de Jimmy Morales y, por consecuencia, la Primera Dama. Su cara no fue visible, al menos públicamente, sino hasta que en la segunda vuelta electoral, el 25 de octubre de 2015, se conoció de la victoria de su esposo para ocupar la primera magistratura de la nación. Su voz tampoco forma parte del conjunto de imágenes auditivas mentales de la opinión pública, pues cuando aparece en escena tampoco es que hable y si lo hace, no es mucho.

¿Será acaso la sombra de la figura de Primera Dama que han dejado sus antecesoras la que determinan su comportamiento? ¿O su activismo y desempeño, que se limita a las redes sociales, la estereotipan y hablan en silencio de su actuar? Cualquiera que sea la respuesta, Marroquín de Morales es poco observada en la vida cotidiana y menos aun en los momentos de sobresaltos del país. Su participación, dirían algunos, resulta conservadora y muy alejada de lo que han hecho sus antecesoras que, por cierto, tampoco es que hayan hecho mucho.

Con excepción de Sandra Torres, esposa de Álvaro Colom, que jugó un papel verdaderamente protagónico como coordinadora del Consejo de Cohesión Social, el resto de esposas de presidentes ha pasado relativamente desapercibido. Pero la actual, en los primeros seis meses de gestión, ha roto todos los récords, aunque tampoco ha hecho nada de lo que tenga que avergonzarse. Simplemente se habla de una inactividad que podría revertirse a favor de sectores necesitados y que podrían ser más apoyados por la esposa del mandatario a través de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP).

Una de sus pocas apariciones públicas recientes fue cuando se le vio acompañando al presidente en la celebración del Día Internacional de la Amistad en Guatemala, el pasado 27 de mayo en el Palacio Nacional de la Cultura. Ayer, en Chuarrancho, cuando su esposo inauguró el plan piloto para la entrega de remesas condicionadas por medio de tarjetas de débito, también le acompañó. Lo cierto es que a seis meses de gobierno de Jimmy Morales, son contadas las oportunidades en que Hilda Marroquín ha aparecido en público.

Para teñir un poco esa mala sombra, existe toda una gama de imágenes e información que ofrecen sus redes sociales, como una  página de seguidores en Facebook, boletines informativos que hablan de su desempeño, las publicaciones constantes en Twitter, y el reciente anuncio de su sitio en Instagram. Al parecer, estos sitios mantienen su presencia, pues por el resto su perfil es muy bajo, casi podría decirse inexistente.

De esa cuenta, entre sus únicas participaciones, o quizás de las más conocidas, se puede mencionar la inauguración de eventos. Una clínica médica en Chiquimula, es de esos pocos ejemplos que puede contarse. De esta actividad se sabe por un boletín del 4 de mayo publicado en Facebook, en el cual se anuncia que el centro asistencial fue donado por el comando Sur de Estados Unidos. Ese día, la Secretaría de Obras Sociales de la Presidencia también realizó jornada médica gratuita para beneficiar aproximadamente a 200 personas, según el mismo boletín.

Según Paula Barrios, representante de la Asociación Mujeres Transformando el Mundo (MTM), la participación de la esposa del Presidente de la República está legalmente enfocada en el trabajo social, a cargo de la Secretaría de Obras Sociales de la Presidencia.

“En esos términos, la Señora Hilda Patricia Marroquín no ha tenido mayor presencia pública. Considero que esto responde a lo conservador de este gobierno”, argumenta Barrios.

Aun con estos argumentos, la representante del grupo femenino cree que hay problemas sociales muy fuertes, que ameritan acciones urgentes y sistemáticas que bien podrían ser atendidos por la figura de la Primera Dama. Uno de ellos es la desnutrición infantil, pero hay otros como el tema de los embarazos y la maternidad forzada en niñas y adolescentes a causa de violación sexual, que también merecerían su atención. Combatir la pobreza y la violencia contra la mujer y la atención a la tercera edad, son otros de los temas que los sectores femeninos creen que debieran ser parte de la responsabilidad de la esposa del Presidente.

Así las cosas, las opiniones caminan por el sendero de las percepciones. Pero quienes apuestan por papeles más protagónicos de las esposas de los presidentes en la vida nacional, creen que hasta ahora, Hilda Marroquín ha sido menos que una sombra.

Propósitos de la SOSEP

Áreas de cobertura

La Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente de la República (SOSEP) fue creada en el año 1991 con el objetivo primordial de impulsar e implementar programas de carácter social, en atención a las necesidades prioritarias de la población, principalmente los grupos más vulnerables como son los niños y niñas menores de 6 años, las mujeres del área rural y los adultos mayores.

Agendas de poco acceso

Difícil de contactar para la prensa

Para efectos de elaboración de este texto, se solicitó la agenda de la Primera Dama, así como información de eventos en los que ha participado. No obstante, la respuesta del despacho fue que necesitan autorización para hacerla llegar y una promesa de llamada de vuelta en un aproximado de dos horas, la espera se alargó y nunca llegó.

En la página Web de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP), hay un vínculo indicando el acceso a las noticias de esa entidad en los medios de comunicación. Pero al ingresar al sitio, el enlace lanza un mensaje de error y no es posible observar tales informaciones. Además, hay solamente a la vista pública un informe de ejecución de enero 2016.

Las antecesoras 

Evelyn Morataya de Portillo

Fue la Primera Dama más joven en la historia. Sin mayores aspavientos, cumplió con sus responsabilidades a cargo de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP), aunque de una forma bastante conservadora. En la gestión de su esposo Alfonso Portillo, los medios de comunicación daban cuenta de un papel más dedicada al cuidado de su pequeña hija y de la SOSEP. Y si en algo se pareció a la actual, es en su alejamiento de la prensa, quizás hasta más de lo necesario.

Wendy Widmann de Berger

Destacó por sus programas “Amigos de la escuela”, “Creciendo bien” y “Manos a la obra”, todos bajo la sombrilla de funcionamiento de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente. Durante su gestión al frente de la SOSEP, destacó por su participación activa en la promoción y cuidado de la salud y educación de niños y ancianos, tal como lo establece la misión de la Secretaría. Sin embargo, tuvo más presencia en eventos públicos que sus antecesoras y sus proyectos acapararon la atención de múltiples publicaciones e imágenes.

Sandra Torres Casanova

La más pública e influyente de todas, pero también la más criticada. Su activismo a cargo de la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP) hizo que esta entidad resaltara en múltiples proyectos como las Escuelas Abiertas y otros programas sociales que luego se han replicado.  Su trabajo activo y visible, le permitió una posición de imagen diferente a sus predecesoras, que terminó también dándole peso como candidata presidencial. Antes de finalizar su período como Primera Dama, se divorció de Álvaro Colon, para poder optar a la candidatura de la presidencial.

Rosa Leal de Pérez

Opacada por la figura de la vicepresidenta Roxana Baldetti, la esposa del general retirado Otto Fernando Pérez Molina, durante el período 2012-2015, pasó casi desapercibida. Doña Rosita Leal, como se le solía llamar públicamente, hizo su trabajo en la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente (SOSEP), pero con una imagen pública casi nula. Aunque tuvo arranques de intentar sobresalir e invitó a la prensa a varios actos que encabezó, terminó prefiriendo el anonimato ante las constantes críticas que se hacían a la gestión de su esposo.

SOSEP

Presupuesto Q140 Millones

Es la cantidad de dinero presupuestada para la Secretaría de Obras Sociales de la Esposa del Presidente. De esa cifra, la totalidad es usada en pago de salarios.

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