Home > Columnas > La matanza de Orlando

El mundo condenó “con horror” la matanza en un club de EE.UU. y fueron apareciendo condenas de países del mundo sobre este hecho que dejó 50 personas muertas y 53 heridos en un club gay de Orlando. Francia lo condenó, manifestando “el apoyo total de Francia y de los franceses al pueblo estadounidense en esta dura prueba”. También Guatemala expresó sus condolencias por la “brutal” matanza. España lo calificó como “execrable acto criminal” y ofreció su solidaridad a los estadounidenses.

Y Obama señalaba: “Aunque luchemos contra el Estado Islámico (EI) y otras organizaciones extremistas en el extranjero, e interrumpamos complots (terroristas), uno de los mayores retos que vamos a tener es frenar esa propaganda que les llega a individuos que terminan motivados para entrar en acción”. Y mostró su preocupación por el problema añadido de que se tenga “acceso fácil” a “armas muy poderosas”, como las empleadas por el autor de la matanza.

Llegando más a fondo: precisamente en la prensa española (abc, Eulogio López), comentaba que “es imposible prever el futuro, y la matanza de Orlando no será la última. No hablo de matanzas de homosexuales, sino matanzas contra todos: nacidos, no nacidos, hombres y mujeres, negros y blancos. Este mundo se está volviendo violento. ¿Y pensamos que simplemente limitando el uso de armas, o predicando la tolerancia o una especie de religión civil universal se va a solucionar la violencia?”

Y es que son varios los temas que han surgido con este acto de barbarie; respeto a la persona humana, limitación de venta de armas, terrorismo islámico… Y un tema que es bueno recordar, teniendo en cuenta a las personas gay que se encontraban en ese club dedicado a ellos.

Podría reducirse a considerar la realidad de que la sociedad se realiza siempre sobre dos bases. Primera: el respeto a la persona, cada uno con su “personalidad”, su forma de ser y de pensar, aunque sea errónea. Esto es, la base de la felicidad de una sociedad. Y segunda: también debe basarse en unos principios fundamentales de funcionamiento, acorde a cómo es la persona humana, su naturaleza.

En el primer aspecto los homosexuales –como personas- merecen ese respeto y ciertamente se ha avanzado en quitar aislamientos injustos por su situación. Hay que respetar a estas personas y evitar discriminación injusta. Pero respecto a la segunda base, otra cosa es que se pretenda el reconocimiento legal de sus uniones, equiparándolas al matrimonio natural: uno con una y para siempre. Y esto está basado en cómo estamos hechos los hombres y las mujeres, no por un determinado entorno cultural, racial o religioso.

Finalmente, quizá nos podría servir lo que contestó un amigo comentando esta matanza que nos ha conmocionado; concretando en que refleja la falta de valores, y la importancia de que se fortalezca la familia, que es donde se transmiten los valores propios de la convivencia social. Y que refleja el descenso de los valores de la familia: hay que reaccionar en esta línea para evitar que se repitan estas barbaridades.

La matanza … refleja la falta de valores, y la importancia de que se fortalezca la familia, que es donde se transmiten los valores propios de la convivencia social.

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