Home > Columnas > El tiempo en los años

¿Qué es el tiempo para ti? Por definición, según la RAE el tiempo es una magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y cuya unidad en el sistema internacional es el segundo. Para mí, el tiempo es el recurso no renovable más equitativo, pues cuando vivimos un día, todos, sin distinción de edad, sexo o nacionalidad,  tenemos 24 horas.

En nuestro afán por comprender el tiempo, nos ingeniamos la mejor forma para medirlo. A pesar de que el tiempo es intangible, hemos logrado organizar nuestra vida alrededor de las horas. Funcionamos bajo un horario; la hora de levantarse, de comer, de trabajar, de hacer ejercicio, de irse a dormir. Pareciera ser que mientras contamos el tiempo, vamos viviendo.

No puedo negar que la organización del tiempo ha favorecido la productividad de la humanidad.  En mi caso, así ha sido. Sin embargo, creo importante estar consciente que aunque estemos acostumbrados a medir el tiempo con los años, no debemos limitarnos a medir nuestra vida a través de ellos. Contar nuestra vida solo por la acumulación de los meses vividos puede llevarnos a una limitada comprensión de la existencia. Pues lo que otorga sentido a la vida, no es el tiempo transcurrido, sino los momentos creados en ese tiempo, es decir, las experiencias vividas, las lecciones aprendidas. Hace poco leía el libro “Only love is Real” del autor Brian Weiss, y me encontré con esta frase: “Mide el tiempo, si es que tienes que hacerlo, en las lecciones aprendidas, no en minutos, horas o años”.

La pregunta que entonces me surgió fue…”Si es por lecciones aprendidas… ¿cuánto tiempo he vivido? Y ¿qué he aprendido?” Creo que desde ese momento, he estado tratando de cambiar mi enfoque, y no sólo preocuparme por llegar a tiempo, o cumplir con los horarios, con las fechas límites, o con terminar el día, sino enfocada en disfrutarme del proceso, en realmente sentir el tiempo, no por los segundos que escurren en el reloj, sino por lo que esos momentos construyen, lo que me han hecho sentir, lo que he logrado descubrir a través de ellos y, muy importante también, por lo que me han permitido compartir con los demás.  Si en vez de medir la vida por la cantidad de años acumulados, la midiéramos por la calidad de los momentos vividos… ¿cuántos años tendríamos?

Creo que valdría la pena aprender cómo medir la vida, no solo por la cantidad de años, sino por lo que esos años nos han enseñado. Vivir la vida, no solo cumpliendo con un horario, sino reconociendo el valor de los momentos que no volverán, esforzándonos por estar presentes en cuerpo y alma, en el ahora. Celebrar la vida, disfrutar los años, no dejando que ellos nos definan a nosotros, sino moldeándolos para construir la obra de arte de nuestras existencias, cada quien a su modo, a su ritmo, a su tiempo…

Que el tiempo en nuestros años, sean nuestros mejores aliados, al dejarlos de ver como los secuestradores de la juventud, para que sean los catalizadores de las mejores experiencias, que aún están por venir. ¡Que viva la vida y el tiempo de nuestros años!

Si en vez de medir la vida por la cantidad de años acumulados, la midiéramos por la calidad de los momentos vividos… ¿cuántos años tendríamos?

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