El Siglo

Equidad e inclusión

Por años hemos luchado porque a las personas con discapacidad se nos trate con equidad y se nos abran los espacios que fomenten nuestra inclusión en la sociedad; indudablemente se han conseguido grandes avances y logros en estos temas, gracias al esfuerzo de personas individuales y al apoyo de organizaciones, asociaciones y fundaciones.

En lo que se refiere a la inclusión, los esfuerzos se han enfocado en lograr que a las personas con discapacidad se nos brinden espacios para desarrollarnos en temas como educación, deportes, trabajo y actividades de la vida diaria. Estos espacios se han conseguido gracias a que muchas personas con discapacidad han demostrado sus aptitudes, habilidades y capacidades en las áreas que dominan y no simplemente por la discapacidad, es decir, estos espacios se han ganado a puro pulmón.

En lo que se refiere a la equidad, siempre se ha pretendido que cada uno reciba lo que se merece en función de sus méritos, su esfuerzo y sus condiciones, tomando en cuenta que no es aceptable favorecer a persona alguna en detrimento de otra, por lo que es imperativo que todos, sin excepción, trabajemos por buscar y conseguir el equilibrio en materia de derechos, justicia y acceso a necesidades básicas de salud, educación y trabajo. Esta lucha por lograr la inclusión y la equidad debe estar íntimamente ligada al reconocimiento y la aceptación de que estos beneficios traen consigo obligaciones y responsabilidades cuyo cumplimiento es ineludible.

Yo soy el primero en apoyar los esfuerzos por defender los logros conseguidos al día de hoy, consciente de que ya no somos personas a quienes otros deben cuidar porque ahora gozamos de derechos y libertades fundamentales, pero que por causa de nuestra discapacidad necesitamos y requerimos del apoyo y ayuda de todos aquellos que viven en nuestro entorno para atenuar o eliminar las barreras que magnifican nuestra discapacidad.

Al mismo tiempo, todas las personas con discapacidad debemos reconocer que es nuestra responsabilidad y obligación cumplir con preceptos y leyes adoptados y aceptados por la sociedad sin excusarnos en nuestra discapacidad si deseamos formar parte de ella y ser incluidos y tratados con equidad.

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