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Codedes: unidades con deficiencias para ejecutar obras

Este año, casi Q3 millones han sido reintegrados por los Consejos de Desarrollo (Codes) al Fondo Común del Estado, por obras no ejecutadas tan solo en los primeros cinco meses del año. Así lo registra el detalle de reintegro por departamento del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfin).

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A lo anterior, debe agregarse que, de 338 municipios existentes en todo el país, 51 carecen de Consejos Municipales de Desarrollo (Comudes), siendo los departamentos con mayor problema en ese sentido: Huehuetenango, Alta y Baja Verapaz, Totonicapán, Sololá, El Progreso y, aunque pocos lo crean, Guatemala, en donde carecen de estas organizaciones los municipios de Chinautla, San Juan Sacatepéquez, Chuarrancho y Fraijanes.

Para 2016, los 287 municipios que cuentan con Comudes funcionan con una disponibilidad total de Q2,101.9 millones para sus proyectos. Los más beneficiados son los departamentos de Guatemala (Q259.4 millones), Huehuetenango (Q143.1 millones), San Marcos (Q134.9 millones), Alta Verapaz (Q128.9 millones) y Quiché (Q122.7 millones).

De ellos, San Marcos y Alta Verapaz no lograron ejecutar todo lo planificado en el primer cuatrimestre  y terminaron devolviendo al fondo común Q407,466.00 y Q727,752.00, respectivamente. A ellos se unieron Sacatepéquez, Totonicapán y Baja Verapaz, que tampoco logaron ser eficientes en la ejecución de obras públicas que beneficiarían a sus comunidades.

Los Consejos de Desarrollo, según su ley orgánica, fueron creados para propiciar la participación de la población en la identidad de sus propios problemas comunitarios, buscar soluciones y funcionar como unidades ejecutoras de sus propios programas.

En ese contexto, la congresista Thelma Ramírez, presidenta de la comisión de Asuntos Municipales del Congreso de la República, indica que son las comunidades las que deben priorizar los proyectos en su bienestar, y que, las municipalidades deben apoyar la planificación de los mismos.

Pero es justo ahí donde se encuentra la debilidad, dice Ramírez, pues la rotación constante de personal en las Unidades de Planificación Municipal (UPM)  no permite la constancia en la verificación y acompañamiento de las comunidades, pues en la falta de especialización y conocimiento sobre el trámite de los proyectos limita su aprobación ante el Consejo Nacional de Desarrollo Urbano y Rural (Conadur).

La diputada explica que muchas veces, el presupuesto de los proyectos termina en el fondo común, porque ya por ignorancia, negligencia o falta de afinidad no se piden los desembolsos correspondientes.

Ramírez señala que no hay un solo Consejo de Desarrollo que no tenga obra de arrastre, y que esto se debe a la falta de capacitación, no solo a los Consejos de Desarrollo, también a los empleados de la Secretaría Departamental de Planificación. “Si no tienen solidaridad con las comunidades, el beneficio o daño es para la gente” agrega.

Miguel Ángel Moir, Secretario de SEGEPLAN, mencionó que hay Codedes que manejan Q68 millones de presupuesto y solamente ejecutan 8. De manera que, el dinero se va a fondo común y posteriormente es usado para pagar deuda interna, pero siempre hay obras de arrastre por la falta de ejecución.

Sin embargo, en apenas estos departamentos donde se observa la baja en ejecución, independientemente de la cantidad presupuestaria asignada, Moir dice que no es posible alcanzar la ejecución de los proyectos y aumentar el porcentaje de lo ejecutado porque las municipalidades no se ocupan de realizar la preinversión con un tiempo considerable para la meta en el año que corresponde.

Según la diputada, una solución sería institucionalizar las oficinas de planificación municipal, y que por esa razón, desde la Comisión de Asuntos Municipales trabajan en la programación de un diplomado para las Unidades de Planificación, pues hay carencias en la elaboración de proyectos y cuando llegan al pleno son rechazados.

Debe haber carrera administrativa, no se trata de cambiar al empleado a cada cuatro años, pues a eso se debe el retroceso. Cuesta tener personas capacitadas, que comprendan los tiempos para presentación de proyectos. “Debe haber carrera administrativa establecida, inamovible, para que con experiencia se pueda hacer el trabajo”, una institución se fortalece más cuando tiene trabajadores capacitados, dijo.

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