Home > Pulso > Opinan que las privatizaciones no cumplieron con su objetivo

Opinan que las privatizaciones no cumplieron con su objetivo

Las privatizaciones que se dieron a finales de los noventa, durante la gestión del expresidente Álvaro Arzú, no cumplieron con su finalidad.  Así lo afirmó el analista económico Carlos Aníbal Martínez.

“Cuando se privatizaron estas empresas, especialmente las más grandes, se argumentó que los ingresos que se iban a obtener servirían para pagar la deuda pública, pero resulta que hubo varios factores y el dinero no se utilizó para lo que se dijo”, manifestó Martínez.

Agregó que en el caso de Guatel, fue pagado a plazos, a lo cual se sumó el retraso en el cumplimiento de esos vencimientos. Finalmente, el Gobierno terminó utilizando el dinero de las privatizaciones para el gasto de funcionamiento normal del Estado y no para saldar los compromisos de deuda adquiridos.

“La deuda pública fue disminuida, primero sacrificando enormemente el gasto social y segundo, tomando recursos de los ingresos tributarios normales”, indicó.

Asimismo, recordó que se realizaron algunos convenios con las empresas privadas para impulsar proyectos. “En el caso de la privatización de la EEGSA (Empresa Eléctrica de Guatemala, S. A.) y parte del INDE (Instituto Nacional de Electrificación), el estado recibió alrededor de $100 millones. Con esos recursos se impulsaría el programa de electrificación rural, para lo que el Estado formó un fideicomiso con esos  ingresos más otros que adquirió de préstamos para impulsar la electrificación rural. Pero cuando se examina el índice de electrificación rural que existe hoy, que anda alrededor del 86%, es similar al del 2002”.

Puntualizó que “en los departamentos de Alta y Baja Verapaz, solo el 35% tiene acceso a la energía eléctrica y es lo mismo en toda
el área rural”.

Respecto a si aún existe saldo de esas privatizaciones, Martínez recordó que “de esos recursos ya no existe nada, y prueba de eso es que el Estado acumula una enorme deuda, derivada de su incapacidad para obtener los ingresos tributarios que necesita”.

CASOS CRITICADOS

Dentro de las privatizaciones más criticadas en su momento fueron la concesión de los servicios postales del correo, mediante contrato. El del INDE, que hizo una licitación pública para la venta del 80% de las acciones de Deorsa (Distribuidora de Electricidad de Oriente, S. A.) y Deocsa (Distribuidora de Electricidad de Occidente, S A.), el 22 de diciembre de 1998, cuando resultó ganadora Unión Fenosa Internacional.

Mientras, la EEGSA fue sometida a licitación el 30 de julio de 1998 y el 80% de sus acciones, fue adquirido por el consorcio Iberdrola, de España, junto con la estadounidense Teco Power Services (TPS) de Ultramar y Electricidad de Portugal. El grupo pagó $520 millones.

La desincorporación, como también fue llamada en ese entonces, de Guatel, consistió en la venta del 51% de su capital accionario al consorcio Luca, formado por Telmex y empresarios guatemaltecos y hondureños, en una transacción que ascendió a $700 millones. La adquisición de Telgua por Telmex, se constituyó años más tarde en la marca Claro.

Acuerdan reanudar servicio de  El Correo

Usuarios se quejan ante cierre abrupto

Incertidumbre en los guatemaltecos causó el hecho de que la empresa que prestaba el servicio de correos cerró sus puertas este miércoles, debido a que desde 2014 se venció el contrato que tenía suscrito con el Estado y el Congreso no autorizó su prórroga. No obstante, luego de un diálogo entre el Gobierno y la empresa, se acordó que se reanudará el servicio y que en los próximos 90 días se efectuará la liquidación del contrato, tal como este lo establece.

Leonel Eduardo Véliz, titular de la Dirección General de Correos y Telégrafos, afirmó por la mañana que el servicio debía seguirse prestando.

Según Véliz, lo incorrecto de la empresa es que no debió cerrar sus puertas sin dar oportunidad de una transición. “Si vamos a hacer las cosas, tiene que ser conforme a la ley, bajo la supervisión y control de una auditoría y eso lleva su tiempo”, indicó.

Véliz manifestó que la empresa ha indicado que dejó de prestar el servicio porque el Congreso no le prorrogó la concesión por otros cinco años, pero “este parece solo un pretexto, ya que esta finalizó en 2014”.

La sorpresa se la llevaron varios guatemaltecos, quienes llegaron alguna de las 261 agencias en todo el país a preguntar por su correspondencia. “Es irrespetuoso lo que hacen. Espero una caja de Panamá y nadie me da razón de ello”, se quejó un usuario.

Para la diputada Nineth Montenegro, de Encuentro por Guatemala, el tema se encuentra en un limbo jurídico porque el Congreso debe aprobar la prórroga con mayoría calificada (105 votos) y no con la simple (60 votos). “Si ellos siguen trabajando podría acusárseles de  caer en ilegalidad porque no se le dio la concesión una vez más, pese a que ellos tomaron la actitud de mantenerse con amparos y reparos para que no se les acuse de eso”. “Ahora lo que ocurrirá es que cada organismo del Estado tendrá que recurrir a correos privados”, manifestó, como uno de los efectos para el país.

Nineth Montenegro

Diputada

“Ahora lo que ocurrirá es que cada organismo del Estado tendrá que recurrir a correos privados”.

.
.

Leave a Reply