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261 busazos en lo que va del año

En el accidente de ayer no hubo muertos, pero en 2016 han fallecido 75 personas en camionetazos

Imprudencia, altas velocidades y sobrecarga de pasajeros son las principales causas de los múltiples accidentes de autobuses que se registran en el país. Las cifras son alarmantes. Casi dos autobuses de transporte comercial de personas se han accidentado diariamente en lo que va del año, según las estadísticas de la Policía Nacional Civil (PNC).

El de ayer fue el último lamentable ejemplo. Con él sumaron 261 percances en lo que va del año, lo que da un promedio de 1.89 tragedias por día. Para suerte de quienes iban a bordo, esta vez no hubo fallecidos. Pero en la sumatoria de los otros, se cuenta la pérdida de la vida de 75 guatemaltecos y otros 555 que han quedado lesionados.

Esta constante, que no es exclusiva del presente año, ha motivado el debate de reformas a la ley de tránsito vigente. En el Congreso existen, cuando menos, tres iniciativas formales en la ruta de modificar la ley con miras a reducir el número de accidentes.

Una de ellos plantea sanciones económicas para quienes utilizan el teléfono móvil mientras conducen. Otra se refiere a las cantidades de alcohol por cada litro de sangre permitidas para conducir en un estado que se considere adecuado. Además, eleva el monto económico de las multas y también establece suspensiones graduales ante cada infracción, iniciando con tres meses y llegando, en la tercera ocasión, al retiro total de la licencia.

La última de las iniciativas está directamente relacionada con la velocidad en que deben circular los autobuses extraurbanos y el resto de transporte de carga. Obed Bonilla Sandoval, jefe del Departamento de Tránsito de la PNC, dice que el objetivo es dejar la velocidad en un máximo de 80 kilómetros por hora.

Dalia Santos, vocera del mismo departamento, aseguró que tienen reportes de que la mayoría de autobuses extraurbanos circulan en las carreteras a velocidad que van desde los 100 hasta los 140 kilómetros por hora. Y agrega que si eso se suma a la falta de un mantenimiento adecuado para los autobuses, principalmente en los sistemas de frenos, así como llantas en mal estado, las probabilidades de incrementar el número de accidentes será siempre mayor.

Historia de hospital

La alarma en el hospital nacional de Chimaltenango se activó ayer, luego de que en el centro asistencial se recibiera la notificación del cuerpo de Bomberos Municipales Departamentales sobre un camionetazo en el kilómetro 46 de la ruta Interamericana.

Así lo relató a los medios de comunicación el director de ese hospital, Mario Toledo, quien lamentó lo ocurrido pero a la vez dijo que la buena noticia es que no había víctimas mortales. Para entonces, ya había transcurrido por lo menos hora y media desde que sucedió el accidente. Autoridades de tránsito decidieron bloquear el paso entre los kilómetros 46 y 49, para facilitar la movilización de ambulancias del cuerpo de socorro que trasladaría a la mayoría de los 30 heridos hasta el hospital ubicado en la cabecera departamental de Chimaltenango.

Las historias contadas en el nosocomio por las víctimas coincidían en dos  puntos básicos: el autobús iba sobrecargado y se conducía a alta velocidad. Pero una de las versiones fue la que con detalle parece ser la que relata la causa principal del percance. Según Toledo, una de las víctimas narró que el piloto conducía con el equipo de sonido a todo volumen y en un momento en el que intentó cambiar de estación radial, perdió el control del volante y fue cuando se salió de la carretera y volcó.

Las versiones de los pasajeros afectados no hacen sino corroborar los datos de la PNC: imprudencia, alta velocidad y sobrecarga, tres elementos que no faltaron en este accidente.

Esta información es confirmada por Ana Luisa Olmedo, vocera de la Dirección General de Transporte (DGT) cuando da a conocer las causas que provocaron el accidente de ayer. A ello agrega otro elemento frecuente en este tipo de hechos y es que el piloto se dio a la fuga. Sin embargo, las autoridades lograron identificarlo como Jorge Bosvelí López Archila, a quien se le cancelará de por vida la licencia como piloto de vehículos pesados, tanto de pasajeros como de carga. Además, se iniciará una demanda penal en su contra, en la que la DGT será querellante adhesiva.

En declaraciones públicas tras el suceso, el director de la DGT, Luis Fernando Villegas Negregos, aseguró que a partir de hoy “sí se hará cumplir el reglamento de tránsito”, pues aceptó que revisando los archivos de la institución ha podido constatar que en el pasado ese documento legal era casi un cero a la izquierda.

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