Home > Columnas > Hidroeléctricas, bondades y problemas

Hidroeléctricas, bondades y problemas

Siguiendo el tema hidroeléctrico, las décadas de 1960 y 1970 se anotan en la historia de la energía, como las del auge mundial en la construcción de grandes represas, asociadas a la generación eléctrica. Tal auge iba aparejado a la concepción de las bondades económicas y operativas del esquema hidroeléctrico, digamos por caso, frente al termoeléctrico, con base en combustibles fósiles.

.

Pero a principios de la década de 1990, surgieron iniciativas que venían a ser un fundamento inicial y trascendente de concepciones ambientalistas y sociopolíticas, expuestas en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, 1992.

Con alguna incidencia directa en lo ambiental, poblacional, social y territorial, trastrocaron la base conceptual, de tal manera que hoy día muchos de los proyectos de grandes represas son vistos como ambientalmente perjudiciales y sobre todo, extralimitados no solo desde el punto de vista ecosistémico, sino a partir de perspectivas económicas más amplias. Lo anterior llevó a constituir la Comisión Mundial de Represas, cuyos estudios e informes confirmaron muchos impactos indeseables a partir de grandes embalses y reservorios de aguas.

Su recomendación: cualesquiera proyectos futuros de represas, asociadas o no a hidroeléctricas, deben de considerar múltiples variables relacionadas con efectos en lo poblacional, social, territorial y ambiental, con el mismo grado de atención que los posibles beneficios económicos. Ello permite prever que al menos en los primeros 50 años del siglo XXI, el aprovechamiento del gran potencial hídrico en Asia, África y Latinoamérica, difícilmente avanzará al ritmo acelerado visto en los años de 1960 y 1970, cuando significó un incremento mundial de 5 mil a más de 45 milproyectos en esas décadas, equivalente a un significativo salto de capacidad instalada inicial de 80 Giga Watios (Giga 109) hacia casi los 700 GW.

Hechos que dieron lugar a tal cambio de criterios son, entre otros, el desplazamiento de grandes grupos poblacionales, regularmente en situación de precariedad económica, lo cual ha constituido el aspecto más contencioso. A medida que los grandes proyectos hídricos se iniciaron en territorios densamente poblados, sobre todo en Asia, los reasentamientos rebasaron los 100 mil habitantes por cada reservorio o embalse construido. Así, India y China, países que han erigido cerca del 60% de los más grandes embalses a nivel mundial, han debido de relocalizar, más de 10 millones de personas en China y por lo menos 16 millones en India. Cifras referidas a los muy criticados proyectos Narmada en India y Sanxia en China, esta la central hidroeléctrica más grande del mundo, en el río Yangzi.

En Guatemala, las instalaciones del proyecto Chixoy constituyen el mayor generador hidroeléctrico en el país. Con una capacidad actual de potencia, alrededor de los 250 Mega Watios (Mega 106), resulta comparativamente un enano a nivel mundial. No obstante, también ha presentado bondades a la par de inconvenientes, aspectos que deberemos repasar próximamente.

Considerar efectos en lo poblacional, territorial y ambiental.

.
.

Leave a Reply