Home > Columnas > La política exterior de Trump

La política exterior de Trump

El miércoles pasado, Donald Trump, en un movimiento calculado, pronunció su primer discurso sistemático en materia de política exterior, después de emerger triunfador en la ronda previa de primarias en el Partido Republicano, con lo cual acumuló una cantidad de delegados totales que supera la suma de los conseguidos hasta ahora por los dos contendientes que quedan, Ted Cruz y John Kasich.

.

El primer punto que señaló Trump fue la urgencia de enfrentar y parar  el avance del islamismo radical, para lo cual llamó a una alianza con los musulmanes amigos.

Segundo, notó el creciente poderío militar de China y Rusia y, en cambio, el descuido del poderío de Estados Unidos. Por eso se comprometió a reconstruir la fuerza militar estadounidense.

Al mismo tiempo, indicó que Rusia y China no están destinadas a tener un enfrentamiento con Estados Unidos. Con ambos países, dijo, se pueden encontrar campos de cooperación e intereses comunes, pero desde una posición de fuerza y atendiendo primero los intereses de Estados Unidos.

Especial atención dedicó al fracaso de la intervención en Irak y en Libia. Un arco de política externa que va del expresidente George W. Bush al presidente Obama y la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton.

En otros campos, en repetidas ocasiones, señaló que un eventual gobierno suyo revisaría las políticas comerciales, de migración y de fronteras vigentes.

Mencionó a los déficits comerciales masivos como un freno a la economía estadounidense y la pérdida de puestos de trabajo, así como la erosión de la base manufacturera de Estados Unidos, resultado de políticas comerciales equivocadas.

El discurso es parte de una lucha entre los neoconservadores y los partidarios del realismo en política exterior de Estados Unidos, muy bien descrita por Max Fisher en su artículo “El ocaso de los neoconservadores”.

El propio evento del discurso fue patrocinado por The Center for The National Interest, un tanque de pensamiento dedicado al impulso del  realismo. El ex secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Henry Kissinger, es cercano al centro.

El planteamiento de Trump constituye una respuesta al grupo de especialistas republicanos en seguridad nacional que, en marzo pasado, publicaron una carta abierta al candidato Donald Trump, en la cual declaraban su oposición a su candidatura y a sus propuestas de política exterior.

El discurso de Trump ha provocado reacciones diversas. El Financial Times lo llamó un discurso aislacionista y problemático para los aliados, dada su insistencia en “Primero Estados Unidos”.

El grupo editorial del Washington Post señala que “Primero Estados Unidos” es una desafortunada bandera, asociada con el movimiento que se organizó para impedir el ingreso de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial contra Hitler. Además, el Washington Post desmintió muchas de las afirmaciones contenidas en el discurso de Trump.

En el otro extremo, Conrad Black, especialista británico en política republicana, señala que el discurso de Trump es un esbozo de los intereses nacionales reales estadounidenses. Ni impetuoso como George W. Bush ni derrotista como Obama. Es el imparable candidato republicano, afirma Conrad Black.

Según un reportaje del Washington Post los dirigentes del Partido Republicano han llegado también a la conclusión de que
Trump es imparable.

Pero Jeb Bush ha señalado que la lucha no está definida. La primaria de Indiana, el martes 3 de mayo, y la convención de julio en Cleveland, tendrán la respuesta definitiva.

El discurso es parte de una lucha entre los neoconservadores y los partidarios del realismo en política exterior de Estados
Unidos

.
.

Leave a Reply