Home > Columnas > Guatemala sigue en el Everest 

Guatemala sigue en el Everest 

Voy a subir a dormir a los campos de altura donde estaremos 7 noches, entre campo 1 y campo 2, para tocar campo 3 a 7,100 msnm y luego bajaremos hasta el campo base a descansar; seguido, cada 2 días estaremos subiendo hacia campo 1 de Pumori para mantener la condición física y la aclimatación, para al fin esperar la ventana durante el mes de mayo para ir hacia la cima, aún es muy prematuro para saber qué fecha se estaría partiendo hacia la cima pero se los dejare saber.

Siento un gran respeto hacia los sherpas, aunque tengo un punto de vista muy particular en cuanto a ellos. En 2013, mi sherpa me abandonó en la pared de Lhotse, a 7,800 msnm, justo en el Espolón de Ginebra; fue una muy mala experiencia, ya que se “supone” que ellos son incapaces de un acto similar. He aprendido que debo valerme por mí misma, que a pesar de que no todos son de la misma naturaleza, no se puede depender de ellos en un 100%. 2013 fue año duro para mí, pero un año en el que aprendí importantes lecciones.

En esa expedición me acompañaba Olga, una polaca de 50 años que era grosera y pesada con los sherpas y estos la consentían, y yo que me considero amable y sonriente, conmigo hicieron todo lo opuesto….  No es la primera vez que me traicionan de esta manera, también lo han hecho personas o patrocinadores que son débiles de palabra. Me considero un tanto desconfiada en algunas situaciones, mido 1 metro 56cms y algunas veces tengo que correr un poco para tomar aviada y saltar entre algunas grietas, de condición pequeña, no poseo el cuerpo musculoso de un súper atleta, pero mis ideas y pensamientos son agigantados, testarudos y de corazón valiente.

No le temo a la muerte, la considero algo natural y lo mejor que nos puede pasar; sin embargo, le temo enormemente a morir con dolor o al sufrimiento físico. Para mí no existen diferencias raciales o religiosas, todos somos iguales y a veces esa actitud desinteresada me mete en enredos. Mis compañeros de expedición son especiales, Ben es australiano y logró llegar a la cima del Monte Everest en 2012, escala porque es un reto para él,  en 2013 fue diagnosticado con cáncer en un testiculo y estómago a sus 30 años y es sobreviviente del mismo, se casó con Laura que fue una gran ciclista australiana, escala porque quiere poner sus límites a prueba, contadora de profesión y es su primera vez en el Everest.

Lysle de Sudáfrica estuvo conmigo el año pasado, tiene 26 años, modelo de profesión, fuerte, servicial, escala por las personas con el síndrome de Huntington, el cual permaneció en su familia por 3 generaciones consecutivas y posee un récord de subir y bajar corriendo el Monte Kilimanjaro en 11 horas. Nelson, escala porque es su sueño, 31 años, de USA, ha hecho 2 intentos por escalar el Everest y es el campeón en USA de Memoria. Allan Arnnette está para su segundo intento por Lhotse, la montaña vecina al Everest, escala por las personas con el síndrome de Alzheimer, estuvo el año pasado también,  muy reconocido por su blog, 53 años, ha coronado el Everest, K2 y Manaslu, ha hecho más de 25 expediciones al Himalaya, en otras montañas arriba de ocho mil metros y, por último Robert Kay es el vendedor número 1 de motocicletas en todo USA, escala porque es su sueño, tiene 8 niños nepalíes adoptados, casado, con un hijo propio, 54 años, con 4 intentos por el Everest. Les comparto algo que me mandaron recientemente: “ El éxito es la capacidad de ir de un fracaso a otro sin perder el entusiasmo. Winston Churchill” .

En esa expedición me acompañaba Olga, una polaca de 50 años que era grosera y pesada con los sherpas y estos la consentían, y yo que me considero amable y sonriente, conmigo hicieron todo lo opuesto….

Leave a Reply

4 − dos =

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com