Home > Nacional > “El gobierno solo administra la crisis”

“El gobierno solo administra la crisis”

Las fuerzas que orquestaron el movimiento, el desenvolvimiento de las elecciones y finalmente, el despunte de un movimiento que surgió y se difuminó sin cambiar ninguna de las estructuras existentes, son los temas que aborda Álvarez, aporta su visión sobre la sociedad guatemalteca después de la crisis  y añade una interpretación sobre los 90 días del gobierno actual.

¿Cuál es la imagen que puede sintetizar su ensayo?

Cuando Otto Pérez Molina caminó hacia el juzgado se quedó absolutamente solo. Sin embargo, gozó de todos los derechos y beneficios que la ley otorga.

¿Qué sentido y qué motores tuvieron las marchas ciudadanas contra la corrupción?

El motor fue la frustración de amplios sectores ciudadanos, mayoritariamente de capas medias. Hablo de escolaridad media, personas que tienen empleo y no pasan pobrezas. Muchos de los que acudieron a protestar habían votado por Otto Pérez Molina, y a través de las protestas expresaron la frustración por su voto fallido.

¿Cuáles son las principales características del movimiento?

Fue evidente el exceso de machismo, expresado en la gran enemistad contra Roxana Baldetti. El movimiento #Renuncia ya inició pidiendo la renuncia de Baldetti. Al mismo tiempo, el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas Comerciales  Industriales y Financieras (Cacif), acuerpaba la demanda, mientras su posición hacia Pérez en ese momento fue mucho más moderada.

¿Quién dirigió el movimiento? ¿O se trató de una expresión espontánea de la población?

El movimiento fue convocado y dirigido por el Cacif. La gran organización y el evidente poder de convocatoria a las capas medias. La intervención pública de Dionisio Gutiérrez en su alocución al Presidente y muchos otros elementos así lo muestran. Al mismo tiempo, la renuncia de ambos funcionarios obedeció a las acciones legales emprendidas por la CICIG y el MP. Existían elementos jurídicos suficientemente fuertes como para ello.

¿Qué otros grupos incidieron en los hechos que narra su libro?

La Plataforma Nacional para la Reforma del Estado, entre otras, fue una fuerza agrupada en torno al Rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac), quien por ser un funcionario no tiene potestad para salirse del orden establecido, de manera que las demandas se limitaron a exigir, cuando mucho, reformas legales, como la de la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP).

Se tuvo mucho cuidado de no convertir el movimiento en una revuelta violenta y mantenerse dentro del orden institucional. Muchas de las demandas respondían a los intereses empresariales, como #No le toca, que motivó el fracaso de la figura de Manuel Baldizón pero no impidió que Libertad Democrática Renovada (Líder), lograra una bancada numerosa,  cuyos integrantes terminaron por engrosar las filas del actual partido oficialista.

Y después de las protestas ¿qué pasa con la sociedad guatemalteca?

Está muy atenta al acontecer político, pero desorganizada, lo cual es una ventaja para Jimmy Morales, quien no tiene ninguna capacidad como estadista. Se trata de un gobierno improvisado pero al mismo tiempo atado a una visión atrasada del pasado. El Presidente no tiene capacidad para el diálogo social, cualquier crítica sobre su gestión se convierte en un ataque personal en su contra. Todo se convierte en una conspiración.

¿Cómo define el gobierno actual?

Resultó ser lo que ofrecía ser: nada. No ofreció plan de gobierno, todo lo que realizó durante la campaña fue una improvisación. No ha logrado asumir los retos que plantea el país y se encuentra administrando la crisis. El gobierno actual consiste en una serie de fábulas y cuentos. Parece como si fuera una reina de feria, que asiste a cortar cintas y diversos actos sociales y protocolarios, pero nada más.

Y luego de las protestas ¿qué?

La Línea 2 sí existe. Se mantienen los beneficios, granjerías y privilegios para ciertos sectores. Persisten los beneficios fiscales, se siguen nombrando funcionarios por relaciones personales y no por concursos.

¿Cómo cambiar esta cultura de corrupción?

Fortaleciendo el Estado, realizando un nuevo pacto social. Eliminar los privilegios en todos los niveles. Sin embargo, esto es algo que el actual mandatario no podrá asumir. Seguramente, tendremos que esperar otros cuatro años.

Novedad bibliográfica

Se presentará en el antiguo Paraninfo Universitario

El más reciente libro del sociólogo Virgilio Álvarez Aragón, un ensayo titulado La revolución que nunca fue, será presentado mañana martes, 12 de abril, a las 17:30 horas en el Centro Cultural Universitario (antiguo Paraninfo). Comentarán la obra por Dina Fernández, Enrique Naveda y Marcio Palacios.

.
.

Leave a Reply