Home > Editoriales > Crisis en Salud sin solución a la vista

Crisis en Salud sin solución a la vista

Las aguas políticas en el sector Salud vuelven a encresparse y corre en el ambiente social una sensación en la que se mezclan indignación, perplejidad y desesperanza.

El detonante de esa creciente ola de indignación ciudadana, que ya se expresa en una convocatoria a manifestarse en la Plaza de la Constitución el próximo 9 de abril, parece haber sido la incomprensible y deplorable muerte del bebé Maycol David Morales, acaecida el pasado martes en plena vía pública luego de que, aparentemente, le fuera negada atención médica de urgencia en un Centro de Salud en el barrio San Antonio, de ciudad de Guatemala.

Aunque el caso está siendo investigado, hay señales claras de polarización que parten del lamentable hecho y se expanden hacia la crítica situación en que se encuentra el sector Salud. Varios actores políticos echaron, ayer, leña al fuego de un debate heredado por el presidente Jimmy Morales de sus antecesores, pero que él mismo asumió como prioridad en el acto de su investidura, un no tan lejano 14 de enero de este mismo año en curso.

En aquella oportunidad, Morales anunció una ruta de solución a la severa crisis de abastecimiento del sistema hospitalario, apoyándose en millonarias donaciones de medicamentos e insumos sanitarios. No hay espacio aquí para reseñar el vía crucis político y mediático en que se transformó el principal anuncio del nuevo presidente, para el propio mandatario. Baste decir que, ayer, Jimmy Morales parece haber reconocido implícitamente su fracaso, al asumir la responsabilidad del Estado por no haber resuelto el problema del abastecimiento hospitalario.

Tal vez no era el momento, ni el lugar, pero el presidente no propuso una nueva ruta de solución, ni envió alguna señal de esperanza. Se limitó a ofrecer “una disculpa” al pueblo de Guatemala.

Entretanto, en el Congreso de la República, al menos dos bancadas, Convergencia y Todos, elevaron ayer la voz para exigir a Morales la destitución de José Alfonso Cabrera, titular del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social. Y como si no fuera suficiente, el vicepresidente de la República, Jafeth Cabrera, se puso los guantes de boxeo, calificando de “irresponsables” a los diputados que promueven el despido o la renuncia del ministro Cabrera.

El problema es que, por esa ruta de altercados y descalificaciones, tampoco se atisban soluciones; al contrario. El sector Salud, como otras esferas de la vida nacional, requiere de una atención integral, estratégica, que vaya mucho más allá de las ocurrencias que buscan efecto mediático y dejan las cosas tan mal, o peor que como se encontraron.

Sin duda, debe exigirse del ministro Cabrera que rinda cuentas de su breve gestión y que dé a la sociedad una explicación satisfactoria respecto al caso de Maycol David Morales. ¿O se empecinará en lavarse las manos, sugiriendo que la responsabilidad de esa tragedia corresponde a la madre del bebé?

.
.

Leave a Reply